Ana Granados, SG de los CJC: «Afrontamos esta primera etapa del periodo con una verdadera vocación de masas»

Desde Nuevo Rumbo entrevistamos a Ana Granados, elegida Secretaria General de los Colectivos de Jóvenes Comunistas en el XII Congreso que se celebró el pasado fin de semana del 31 de enero y 1 de febrero.

Nuevo Rumbo: Ana, gracias de antemano por concedernos el tiempo para esta entrevista. Como bien saben nuestros lectores, los acuerdos del XII Congreso son los que regirán la política de los CJC durante los próximos años. Pero queríamos preguntarte algo de cara a aquellos lectores menos familiarizados con las formas de organización partidarias: ¿cómo se asegura el carácter colectivo, democrático y vinculante de estos debates?

Ana Granados: Gracias a vosotros por vuestro tiempo y vuestro trabajo. Lo cierto es que el carácter colectivo, democrático y vinculante de los debates se asegura de múltiples formas y, de hecho, de principio a fin. Ya desde el propio momento de preparación del congreso, cuando se define el enfoque político del mismo, se marcan los tiempos y se elabora la documentación, todo se sustancia en lo que es el propio bagaje del periodo y las necesidades de la organización tras tres años de puesta en marcha, cumplimiento y contraste de acuerdos que son ya inherentemente colectivos porque se corresponden con el congreso anterior.

Incluso en esta fase del proceso congresual están por tanto muy marcadas todas esas notas de colectividad, democracia y carácter vinculante de debates y acuerdos. Tras la elaboración de la propuesta de documentos congresuales hay toda una fase de debate en los colectivos de base, de manera que el conjunto de la militancia se vuelque, a través del envío de resoluciones o enmiendas, en situar prioridades y debates que permitan perfeccionar los borradores y definir una estrategia lo más sólida posible.

El pleno congresual es el máximo órgano de dirección de los CJC porque es el espacio y momento político-organizativo en el que la organización hace balance al más alto nivel, se coloca objetivos estratégicos que aplican para el conjunto de la organización en los años siguientes y elige al Consejo Central, órgano que dirige el conjunto de la organización entre congresos considerando las premisas y objetivos de trabajo acordadas en el pleno. La dirección es siempre colectiva y es siempre democrática porque es el propio pleno congresual el que compone el CC, y este planifica y dirige el cumplimiento de los acuerdos congresuales haciendo valer su carácter vinculante a absolutamente todos los niveles de la organización.

Es tarea ahora del nuevo Consejo Central, del que estoy profundamente orgullosa de formar parte, recoger todas las tareas puestas encima de la mesa este fin de semana (31 de enero y 1 de febrero), calendarizarlas e integrarlas en planes de trabajo para cada curso político.

NR: El lema del Congreso es «Bajo la bandera del Partido. Organizar a la juventud trabajadora». Precisamente, una mejor integración y subordinación de los CJC a la política del PCTE es el elemento rector de este congreso. Otra de las cuestiones centrales, vinculada con lo anterior, es la profundización de la concepción de los CJC como Organización-Escuela. ¿Qué puedes decirnos de todo ello?

AG: Bien. Los CJC reconocemos al Partido Comunista de los Trabajadores de España como centro dirigente en la organización de la revolución en nuestro país, algo que se desarrolla y dimensiona históricamente en el anexo al Manifiesto-Programa del Partido, que refleja cuáles son las tareas específicas de la Juventud Comunista en la organización de la revolución y del que hemos aprobado una ampliación en este XII Congreso. Esta es la perspectiva desde la que construimos nuestra práctica política y organizativa: reconocemos al Partido como centro y a la Juventud como escuela de cuadros que se preparan para esas futuras e históricas tareas.

La atención que hemos prestado a la caracterización de la Juventud Comunista como organización-escuela responde, en clave de periodo, a una serie de aprendizajes que hemos obtenido y plasmado en la V Conferencia de Organización celebrada en abril de 2025. En ese sentido, en este congreso hemos puesto uno de los focos de atención en la formulación de los objetivos y las tareas para vivificar y poner en práctica dichas tesis de organización, en estrecha vinculación con toda otra serie de objetivos a nivel de intervención de masas.

Algunas de las claves que apuntamos son las de reforzar la necesidad de la organización de cuadros como modelo necesario para el triunfo de la revolución o la de interiorizar colectivamente que la formación como militantes comunistas es un proceso largo y que, por el camino, se cometen aciertos y errores, y que estos deben comprenderse como parte estimulante y fundamental del proceso formativo, no como obstáculos en el mismo.

Hablar de organización-escuela es reconocer en la Juventud Comunista el espacio idóneo en el que recibir a todo joven que aspira al combate y a la superación radical y estructural del capitalismo, y en el que darle las herramientas para forjarse, acertando y fallando, como dirigente de la clase inserto en la propia lucha de masas. El espacio idóneo en el que aprender a ser cuadros comunistas preparados para nutrir las filas del Partido como centro dirigente, en el que aprender a ser tribunos populares, entendiendo que este opera, representa y dirige a las masas como representante de la estrategia unificada y a la vez particularizada de Partido y Juventud.

NR: En lo inmediato, ¿cuáles son los próximos pasos que darán los CJC para empezar a aplicar los acuerdos adoptados por el XII Congreso?

AG: Los primeros pasos a partir del congreso están muy vinculados a la estructuración de la nueva dirección central, así como a la apertura de procesos conferenciales en unos y otros territorios.

En el primer pleno del Consejo Central, además de la elección de la Secretaría General, hemos debatido y aprobado un equipo de trabajo provisional para cubrir hasta nuestro segundo pleno las labores que por diversas cuestiones resultan absolutamente imprescindibles hasta la estructuración final del Consejo Central, que tendrá lugar en el segundo pleno. Será en ese momento en el que se realice el reparto definitivo de responsabilidades y se debatirá y aprobará el Plan Estratégico, que implica la concreción y el desglose de los objetivos acordados en las Tesis Congresuales para el periodo entrante, asegurando un mejor seguimiento de su grado de cumplimiento y facilitando el posterior ejercicio de rendición de cuentas.

De manera paralela y acompañada por el comienzo de las labores del equipo central, a partir del XII Congreso comienza también la preparación de las diferentes conferencias regionales de los CJC, que tienen como objetivo la concreción de la política congresual al ámbito regional, al comprender que este presenta particularidades legislativas, políticas y socioeconómicas que requieren del mayor grado de atención para adecuar la estrategia general de los CJC. No sólo eso, sino que la propia realidad organizativa de los CJC puede ser también diferente o encerrar una serie de particularidades que requieran afinar el golpe de dirección. Las conferencias regionales son espacios fundamentales para la rendición de cuentas, la elaboración estratégica y la promoción y renovación de cuadros en una organización que, como mencionábamos previamente, requiere de constantes aprendizaje y formación de dirigentes.

Estos primeros pasos, arduos en algunos momentos por la atención y el tiempo que merecen, pero provechosos siempre por la potencialidad y funcionalidad que se desprende de ellos, constituyen momentos fundamentales del periodo entre congresos, pues de ellos depende la concreción y la puesta en marcha de los objetivos y la estrategia congresual.

Afrontamos esta primera etapa del periodo, en sus diferentes ámbitos y manifestaciones, con una verdadera vocación de masas, con la claridad político-ideológica y la voluntad de convertir a cada militante de la Juventud Comunista en un dirigente de masas que acerca a la juventud obrera a la estrategia revolucionaria y, sobre todo, le involucra en la lucha como sujeto activo y fundamental de su devenir.

NR: En el pleno del Congreso estuvieron presentes varias delegaciones de organizaciones juveniles comunistas de todo el mundo.  En un escenario mundial de escalada bélica, incremento de las guerras y de las posiciones sociales favorables al rearme y al militarismo, ¿cómo se materializa en lo concreto esa consigna distintiva del movimiento comunista internacional: el internacionalismo proletario?

AG: Creo que podemos hablar de «dos dimensiones» de la consigna del internacionalismo proletario. La primera tiene un carácter mucho más programático y a su vez ejerce de marco. Pasa por el reconocimiento de que la clase obrera del mundo y por tanto su juventud tiene unos intereses objetiva e históricamente compartidos vinculados con la superación del sistema capitalista y la construcción del socialismo-comunismo. Aquí juega un papel clave la construcción y el enriquecimiento de relaciones con organizaciones comunistas con las que compartimos ese planteamiento fundamental: la necesidad de ofrecer una alternativa a la juventud trabajadora de nuestros respectivos países ante el agotamiento del sistema capitalista y la voluntad de trazar estrategias compartidas.

Por otro lado, la noción del internacionalismo se concreta de forma específica en contextos como el actual. Una coyuntura de guerra, aumento del chovinismo y recrudecimiento general de las tensiones interimperialistas requiere de un trabajo firmemente dirigido a contraponer intereses de clase y construir oposición obrera y juvenil a la guerra. Aprovechar cada resquicio para convencer a cada compañero, amigo y conocido de que, en las guerras de los imperialistas, la clase obrera y su juventud sólo somos la carne de cañón.

Esta práctica política está presente en multitud de campañas y de tareas que desarrollamos en centros de trabajo, de estudio y en los barrios de la juventud obrera y popular.

Muchas gracias por la entrevista, Ana, que confiamos en que resulte de interés para los lectores de Nuevo Rumbo que quieran saber qué ha deparado el XII Congreso de los CJC. Queda desearte y desearos mucho ánimo y éxitos para los grandes retos que tienen por delante los CJC estos próximos años.