El Frente Comunista y el Frente de la Juventud Comunista de Parma organizan la respuesta tras los intentos de incendiar su sede

El pasado 30 de julio, el Frente Comunista (FC) y el Frente de la Juventud Comunista (FGC) de Parma, en Italia, celebraron una gran asamblea popular en el centro vecinal de la Piazzale Inzani. El objetivo era preparar la respuesta, en forma de movilización, a las agresiones reaccionarias que han sufrido ambas organizaciones en su sede.

La noche del miércoles 22 de julio, tras una concentración de solidaridad por el asesinato del trabajador de origen marroquí Abderrahim Fakir a manos de la policía en Bolonia, tres individuos enmascarados arrojaron basura ante la sede del Frente Comunista y el Frente de la Juventud Comunista en Parma e intentaron prenderle fuego. Dos días después, regresaron en mayor número y mejor organizados, con intención nuevamente de incendiar el local. En ambos casos, la respuesta vecinal y militante logró que los agresores huyeran y no llevaran a cabo su propósito.

No obstante, más allá de la responsabilidad individual, las dos formaciones comunistas señalan como responsables a las fuerzas políticas de derecha y los sectores en el Gobierno. «No han abordado los graves problemas que enfrentan los trabajadores y los jóvenes en Italia», denuncian en un comunicado conjunto. Y, como consecuencia, la única salida que les queda es «la represión policial y el clima de odio contra quienes luchan por mejorar sus condiciones de vida».

Por todo ello, el Frente Comunista y el Frente de la Juventud Comunista llaman a reforzar la organización y redoblar los esfuerzos en la actividad política. En la tarde del 30 de julio celebraron una gran asamblea popular a la que asistieron vecinos del barrio, militantes antifascistas y organizaciones de clase, para construir «la respuesta popular a la violencia fascista y el avance del clima represivo».