Llevamos meses sumergidos en una campaña electoral constante basada en una sola premisa: el voto útil. Los partidos capitalistas, tanto de izquierda como de derecha, nos tratan como si fuéramos bobos, pidiéndonos que nuestro voto sea útil. Pero útil, ¿para quién? Esa es la cuestión.

El PSOE es el responsable de la reconversión industrial, de la legalización de las ETT, de la varias reformas laborales que han extendido la precariedad y han abaratado el despido, de la reforma del artículo 135 de la Constitución para supeditar la riqueza del país a los intereses empresariales, del ingreso de España en la OTAN, de la implicación del país en guerras criminales, etc. Cada cual puede añadir lo que considere… ¿Es útil el voto al PSOE para los trabajadores? No, es realmente complicado volver al lobo vegetariano, por mucho que se intente. Y llevamos cuarenta años con la misma cantinela.

Podemos, o como quiera que se llamen ahora, también apela al voto útil. Piden que les votemos para que el PSOE no gobierne con Ciudadanos, para que haya un “gobierno de izquierdas”. O sea, en resumidas cuentas: piden nuestro voto para que gobierne el PSOE, a ser posible, con ellos. ¿En eso se ha quedado “la izquierda”? Pues sí, una izquierda cada día más domesticada que se conforma con rogarle a papá PSOE un hueco en el gobierno capitalista de turno.

En realidad ese voto, tanto a unos como a otros, sí que es útil. Es útil al capitalismo y es útil a los capitalistas, que se retuercen de risa viendo el programa de máximos de la coalición neosocialdemócrata. Y basta con agitar el espantajo de la extrema derecha para que ese programa se convierta en lo mínimo de lo mínimo, en una gestión moderada del capitalismo, sin molestar en lo más mínimo a quienes tienen el poder y la riqueza que producimos en sus manos.

Nos toman por tontos, así de claro. Y en las Elecciones Europeas se verá con toda claridad. El europeísmo entusiasta del PSOE con el europeísmo crítico de Podemos, será entusiasta o crítico, pero es europeísmo. Claro, europeísmo en el sentido de defensa de la Unión Europea y sus monopolios, esa que dicta los recortes y la eliminación de nuestros derechos que los engañabobos luego nos aplicarán aquí empleando a esa Unión Europea, precisamente, como disculpa.

La socialdemocracia, en sus diferentes variables, tiene la función esencial de integrar a la clase obrera en el capitalismo, de supeditarla al poder de los empresarios. En los sistemas democrático-burgueses la teoría del voto útil se ha mostrado siempre eficaz. Por tanto es necesario un esfuerzo ideológico y político para desenmascarar ante la clase obrera este tipo de maniobras y, con ellas, a la propia socialdemocracia.

Ni el PSOE ni Podemos representan los intereses de los trabajadores y trabajadoras de España, y pronto se encargarán de demostrarlo. No debe haber tregua en la lucha por nuestra independencia política, organizativa e ideológica.

No Comments Yet

Comments are closed

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies