Me levanto entre semana a las 7:40h para ir a mi centro de trabajo, aprovecho el desayuno para oír las noticias. Esta vez el titular a bombo y platillo en el telediario era la Huelga Global por el Clima con imágenes de movilizaciones suministradas por las agencias de prensa de Estados Unidos. Salgo de casa pensando en aquellas huelgas generales que he vivido en los últimos años.

Mientras los camiones de reparto de mercancías rugen sus motores emitiendo partículas a la atmósfera, el transporte urbano funciona con toda normalidad, incluso acabo de ver a una persona en bici. Las trabajadoras del supermercado comienzan su jornada y las bandejas del pan prehorneado están listas.

De camino a la estación de tren, un vehículo supera el límite de velocidad en zona semipeatonal con acelerones totalmente innecesarios, mientras que una trabajadora de la limpieza viaria llena el cubo con una gran cantidad de residuos plásticos y otros restos recogidos de la limpieza de la calle.

Esperando que la huelga hubiera afectado al tren de cercanías, que por otra parte la falta de inversiones públicas sería la tónica esperada, veo que la actividad es de funcionamiento normal, incluso varias vagonetas de mercancías para la industria están esperando en el andén próximo.

Al paso del tren por las fábricas que rodean la que fue en su día la ciudad del dólar, ahora en declive, la actividad industrial continúa con menos trabajadores, pero con la misma actividad. Destacan las toneladas de carbón preparadas para alimentar la producción energética, pero un momento… ¿no habían cerrado las minas en España por el tema medioambiental? Igual es que este carbón traído de fuera es menos contaminante y chorrea menos sangre. La fábrica de plásticos en plena producción y la de celulosa “ambientando” con su característico olor.

Me parece a mí que la huelga global por el clima se debe referir a otro tipo de huelga. Busco en la convocatoria de las propias organizaciones y leo en el manifiesto: “nos sumamos a la convocatoria internacional de Huelga mundial por el clima, una movilización que será, huelga estudiantil, huelga de consumo, movilizaciones en los centros de trabajo y en las calles, cierres en apoyo de la lucha climática”.

¡Vaya! Cada día el concepto de huelga está más estrangulado. Como el nombre de aquella película ¿Porque lo llaman huelga cuando quieren decir farsa?

No Comments Yet

Comments are closed

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies