La policía detiene ilegalmente a ocho militantes del Partido Comunista de México y su juventud

El pasado viernes, 2 de octubre, ocho militantes del Partido Comunista de México (PCM) y del Frente de la Juventud Comunista (FJC) fueron detenidos de manera ilegal, violenta e injustificada por parte de la policía de la Ciudad de México.

La militancia de ambas organizaciones se dirigía a la jornada de protesta convocada para conmemorar el 58 aniversario de la tragedia de Tlatelolco, en la que cientos de estudiantes fueron asesinados en la Plaza de las Tres Culturas. Antes de llegar, la policía mexicana irrumpió en su sede, detuvo y golpeó a ocho militantes y requisó banderas, mantas y megáfonos.

El PCM ha calificado este ataque represivo como una «agresión dirigida específicamente contra los comunistas, ya que no ocurrió durante una marcha o durante un choque con la policía», sino a las afueras de un local del partido. Además, señala al Gobierno socialdemócrata en Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, como responsable de esta represión. «El partido Morena no solo es antiobrero y antipopular, sino marcadamente anticomunista», argumenta. Por su parte, el Frente de la Juventud Comunista denuncia lo que considera «un intento por frenar la participación del Partido Comunista y la Juventud Comunista en el movimiento estudiantil».

Los hechos se produjeron el 2 octubre, la misma fecha en la que, en 1968, elementos del Ejército Mexicano y miembros de grupos paramilitares asesinaron a cientos de estudiantes que protestaban por la represión del movimiento estudiantil, obrero y campesino que había estallado en julio de ese año. «Desde que Morena gobierna, ha intentado institucionalizar la fecha, vendiendo la idea de que represiones como la del 2 de octubre son cosa del pasado, que no ocurren bajo su Gobierno. La represión de hoy echa abajo ese discurso mentiroso y demagógico», sentencian los comunistas, que exigen la liberación inmediata de los detenidos y llaman a la solidaridad del movimiento estudiantil.