El Partido del Trabajo de Austria y el PCTE celebran un acto por el 90 aniversario de la Guerra Nacional Revolucionaria

El pasado sábado 12 de septiembre, en Viena, el Partido del Trabajo de Austria (PdA) celebró un acto para conmemorar el 90 aniversario del estallido de la Guerra Nacional Revolucionaria en nuestro país. En él participó el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), que contribuyó con sus análisis de la lucha contra el fascismo, el internacionalismo proletario y las lecciones de la guerra para la actualidad.

Otto Bruckner, secretario general del PdA, presidió el evento, al que acudieron decenas de personas. Bruckner centró su ponencia en la historia de los alrededor de 1.400 austriacos que se alistaron en las Brigadas Internacionales y fueron a España para combatir al fascismo. Más del 70 % eran comunistas, y muchos se habían forjado ya en las luchas del movimiento obrero austriaco durante el periodo de entreguerras. No veían, por tanto, el de España como un conflicto lejano, sino como una continuación de la lucha contra el fascismo y la reacción bajo nuevas condiciones. «Su compromiso era un internacionalismo proletario vivo, no una consigna abstracta», reivindicó Bruckner.

Eva García de Madariaga, miembro del Buró Político del PCTE, llevó a cabo la segunda intervención del evento. Centró sus análisis en la relación entre la necesaria unidad militar contra el fascismo y la estrategia revolucionaria independiente de la clase obrera. La dirigente comunista explicó cómo el frente popular, entendido al principio como alianza táctica, adquirió progresivamente un carácter estratégico propio a medida que avanzaba la guerra. Así, se situó cada vez más en el centro la defensa de la República y de una amplia alianza antifascista de carácter interclasista, mientras la cuestión del poder obrero quedó relegada a un segundo plano.

De esta experiencia extrae el PCTE una lección fundamental: la necesaria lucha contra el fascismo y la reacción no puede concebirse separada de la independencia política de la clase obrera y de la perspectiva de la lucha por el poder. García de Madariaga subrayó la necesidad de entender estas experiencias en su contexto histórico concreto para sacar conclusiones que aplicar a las luchas del presente.

El acto vino precedido por otras actividades. Militantes de ambos partidos realizaron un recorrido histórico por la capital austriaca, con visitas a lugares de gran relevancia para el movimiento comunista y el movimiento obrero del país. La resistencia de las y los comunistas austríacos primero contra el fascismo austríaco (1933-1938) y más tarde contra el fascismo alemán (1938-1945), así como la liberación de Viena por parte del Ejército Rojo, formaron parte de la visita.

Por la tarde también tuvo lugar un encuentro bilateral entre ambos partidos acerca de la situación de la clase obrera en Austria y en España. Ambas organizaciones destacaron la importancia del trabajo conjunto en espacios como la Acción Comunista Europea (ACE) o el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO).

La jornada, en definitiva, no se quedó en un simple recuerdo histórico. Las conclusiones del evento subrayaron que la experiencia de las Brigadas Internacionales y el debate en torno al Frente Popular, el poder de clase y la estrategia revolucionaria plantean interrogantes que siguen siendo relevantes para el movimiento comunista internacional en la actualidad.