Docentes de Madrid, a la huelga indefinida a partir del 14 de octubre

El pasado miércoles, 24 de junio, se celebró una asamblea unitaria de docentes en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid. Allí se reunieron cientos de trabajadores de la enseñanza, entre los que había representantes de CCOO, Queremos FP, CNT, CGT, Menos Lectivas, Solidaridad Obrera, STEM, UGT o Educación Especial Digna. Entre todos, tras un intenso debate de varias horas, aprobaron ir a la huelga indefinida a partir del 14 de octubre si la Consejería de Educación de Madrid no acepta la tabla reivindicativa aprobada en esta misma asamblea.

Al paro se unirán todas las etapas de la educación pública, de Infantil a FP, pasando por Primaria y Secundaria. Alberto Sánchez, coportavoz de STEM, la reivindica como «una batalla en la que por fin avancemos, dejemos de retroceder y nos enfrentemos a la Comunidad de Madrid, que plantea cada vez peores condiciones para la educación pública y sus trabajadores».

Entre las reivindicaciones, se exige una bajada de ratios en todas las etapas. La razón que aluden las y los docentes es la repercusión positiva que dicha medida tendría en la mejora de la atención educativa. También exigen un refuerzo real de la atención a la diversidad, con más personal de Orientación, Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Profesorado de Servicios a la Comunidad, además de recursos especializados.

Otra demanda es la recuperación del salario perdido con los recortes, que desde los sindicatos cifran en 600 euros mensuales. Entre 2010 y 2026, el sueldo del profesorado en la Comunidad de Madrid ha subido en torno a un 14 %. El Índice de Precios del Consumo (IPC), en el mismo periodo, un 36 %. Por tanto, los docentes han perdido 22 puntos de poder adquisitivo.

Además, reclaman la reducción de horas lectivas semanales: 17 para Secundaria (actualmente son 19) y 22 para Infantil y Primaria (ahora, 25). También exigen una reducción de la carga burocrática al profesorado, para la que se pide más personal administrativo. «Más tiempo para educar y menos para tareas administrativas», figura en la tabla reivindicativa.

Por último, exigen una mejora en la lucha contra la segregación escolar, en la Formación Profesional, a través de recursos, regulación o una mejora en las condiciones adecuadas para su desarrollo, y una inversión real en infraestructura educativa: centros climatizados, accesibles y con un mantenimiento adecuado.

La relevancia de esta asamblea y de las movilizaciones que el próximo curso darán continuidad a las que el colectivo docente de Madrid lleva protagonizando ya en cursos anteriores radica en dos aspectos. Primero, su carácter unitario: sindicatos y otras organizaciones han actuado por encima de las diferencias sindicales. Segundo, la capacidad de decisión de las bases que acordó la asamblea: cualquier paso que se dé en la hoja de ruta y en las negociaciones será sometido a consultas vinculantes donde pueda participar el 100 % de las y los docentes. Unidad y sindicalismo de base, con participación y capacidad de decisión de las plantillas: dos ingredientes que fortalecen la lucha del profesorado en Madrid y señalan el camino para todos los trabajadores de la enseñanza de otras comunidades y de cualquier otro sector.